miércoles, 12 de mayo de 2010

Un hombre record en Corea

Juan Antonio Yáñez


Dicen por ahí que nadie es profeta en su tierra. Supongo que él es un buen ejemplo de ello. Cuando llega a la Ciudad de México, no tiene nada de qué preocuparse. Nadie va al aeropuerto a recibirlo, nadie lo molesta o lo persigue, nadie le grita porque nadie lo conoce; camina por los pasillos del aeropuerto como cualquier turista que se apura a llegar a la cola de los taxis. Sin embargo, la historia cambia cuando se presenta a su trabajo en Corea del Sur. Es allí donde las lentes de las cámaras lo siguen a donde vaya. Allá hay gente que lo quiere y que lo odia porque todos saben quién es. Su imagen es bien conocida en los medios; es Karim García (가르시아) , jardinero derecho de los Busan Lotte Giants.







Ya en otra ocasión dediqué un espacio a este personaje, quien desde hace tres años ha acaparado los reflectores de la prensa deportiva coreana (ver número 15 del Boletín ACIA, sept.-oct de 2008). En esta ocasión le dedico otro espacio a Karim, ya que el pasado 9 de abril volvió a ser noticia al pasar a la historia del béisbol profesional de aquel país.





Durante el juego entre los Giants y los Hanhwa Eagles, Karim pegó siete hits en los siete turnos en los que se paró a batear. Si bien, todo jugador puede tener una gran noche de inspiración, nadie antes que él había logrado pegar una cantidad de imparables como los que logró en aquel encuetro. Aunque los Giants han tenido problemas para escalar peldaños en la tabla de posiciones, no cabe duda que, con esta hazaña, Karim se ha consolidado como uno de los personajes emblemáticos del equipo que tiene su sede en el puerto de Busan.


Aunque sus logros son pasados por alto por los medios nacionales empecinados en que no veamos nada que no sean patadas, por este medio alternativo enviamos una felicitación a este pelotero que noche tras noche ofrece grandes actuaciones en los estadios de Corea del Sur.

Transmisión original del final del partido

Kimono: en la vida tradicional japonesa


Alma Hernández y Edgar Cruz

El Instituto Toka de instructores de kimono, fue fundado en el año 1975 en Japón. Sus actividades principales son enseñar y capacitar en el modo de vestir el kimono y la etiqueta cordial, transmitidos a lo largo de la historia en Japón. Uno de los objetivos es difundir la cultura tradicional japonesa mediante el intercambio internacional.

El Instituto Toka, como parte de su programa de actividades de intercambio cultural en México y en el marco de esta especial celebración del 400 Aniversario México-Japón, participó y festejó este momento conmemorativo presentando el evento kimono vestido tradicional japonés.





Kimono: en la vida tradicional japonesa.
El evento se realizó en el Salón Constelaciones del Hotel Nikko México, el pasado 28 de febrero del presente desde las 12:00 a las 16:00hrs. Fue entrada libre, con cupo limitado debido a la colocación de las sillas para el público, lo cual impidió que se diera una concurrida asistencia capaz de convocar a más de 400 personas. En su mayoría jóvenes acompañados por padres y familiares.
Los patrocinadores fueron: El Comité Organizador del "400 Aniversario México-Japón" y el Consejo de Promoción Turística de México.





El programa tuvo el siguiente orden:

Presentación del "kimono", baile tradicional japonés
Demostración del modo de vestir el "kimono" y diferentes maneras de ornamentar el "Obi" (cinturón)
El "kimono": a través de la vida tradicional en Japón:
-Visita del recién nacido al santuario
-Festejo de los niños de 3, 5 y 7 años
-Boda
- Festejo al cumplir sesenta años
Pasarela de "kimono" de lujo

Talleres:
"Origami"(arte de papel)
"Yukata" (vestir el kimono sencillo)
"Furoshiki" (uso variado de tela cuadrangular tradicional)

Como muestra de este constante intercambio cultural entre estos dos países, lo pudimos observar durante la exhibición de kimonos, en una pasarela conformada por modelos mexicanos y japoneses.



Derroche de canto, música y danza chinos de primer nivel

Fabián Robles

El pasado 7 de marzo, a pesar de ser domingo por la tarde, el teatro Hidalgo del IMSS, se vio casi lleno por la convocatoria del Instituto Confucio de la UNAM para presenciar los bellos cantos nacionales de China.Entre el público se contaban alumnos, familiares, profesores, académicos y diversos sinófilos que se dieron cita para presenciar a los estudiantes de la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing (BLCUP, por sus siglas en inglés), que estuvieron de en varios lugares de México.


La gran mayoría de los actos estuvieron a cargo del Conjunto Artístico Internacional de la BLCUP, integrado por estudiantes de dicha universidad. Al ver su calidad profesional, es posible entender porqué se les da el apoyo para presentarse en el extranjero.
En un derroche de actos de danza, ejecución de instrumentos tradicionales, performance musical, y canto, los integrantes de dicho conjunto repartieron entusiasmo y motivación a los estudiantes de chino de la Ciudad de México.








Los profesores del Instituto Confucio de la UNAM también se hicieron presentes con un acto. Y el Taller Coreográfico de la UNAM también mostró algunas coreografías. Enhorabuena, la difusión y enseñanza del idioma chino en México continúa avanzando con mucha fuerza gracias al impulso del Instituto Confucio y de la UNAM.










Kikunokai: los crisantemos florecen en México

Roger Santibáñez


El pasado viernes 19 y sábado 20 de Febrero se presentó en el Teatro de Ciudad “Esperanza Iris” la compañía de danza tradicional japonesa Kikunokai (grupo de crisantemos). El Centro Histórico de esta Ciudad de México recibió por primera vez a la exitosa compañía de danza creada desde 1972 por la maestra Hata Michiyo, heredera del estilo de la escuela de danza Onoe Ryu del actor del teatro kabuki Onoe Kikugoro IV.

El evento fue traído por la Secretaría de Cultura del gobierno de la Ciudad de México con el apoyo de la Embajada de Japón en México y la Asociación México Japonesa como parte de las celebraciones por los 400 años de amistad entre México y Japón.

Un verdadero espectáculo lleno de profesionalismo y con la disciplina y seriedad con que los japoneses realizan ésta y tantas otras actividades que para nosotros pueden resultar más triviales. La entrega de los boletos para este espectáculo se realizó el miércoles anterior al evento. Mucha expectativa hubo sobre si el costo de la entrada iba a ser de cien pesos o si iba a ser gratis tratándose de un evento organizado por el gobierno. Finalmente resultaron ser cortesías entregadas sin costo alguno y a cada persona en taquilla se le entregaron un máximo de dos boletos poniéndoles un sello en la mano para que no volvieran a pasar.

Algo de desorganización llegó cuando el personal del teatro acomodó al público de acuerdo con su boleto numerado y posteriormente comenzaron a recorrerlos para cubrir los espacios vacíos y así dejar pasar a las demás gentes quienes hicieron una larga fila afuera en la calle de Donceles buscando entrar esa misma noche. Todo esto provocó un incómodo retraso de tiempo, aunque el resultado fue la vista de aquel teatro porfiriano completamente lleno en sus tres niveles.

El telón se levantó y apareció Iida Irene Akiko, licenciada en baile kabuki, para dar la bienvenida al público y presentar a la compañía de baile además de dar los debidos agradecimientos a las autoridades que hicieron ese evento posible. Se dio una breve explicación de en que consistiría la primera parte del programa y por fin inició la función.

La compañía de danza dio la bienvenida con Nagauta Kotobuki Kiku Sanba-So un baile de las celebraciones del año nuevo deseando la buena cosecha. Después vino la espectacular Nagauta Shakkyo (Danza de Leones) en donde dos hombres representando a los leones jóvenes con sus melenas rojas y el león viejo con su melena blanca mostraban grandes actos de habilidad con los movimientos coreográficos y perfectos en los que contoneaban sus largas melenas. Era impresionante observar la concentración y expresividad en el rostro de los actores mientras hacían esta interpretación, con sus ojos remarcados por el maquillaje viendo hacia ningún lado y hacia todos lados a la vez.







La primera parte concluyó con la obra cómica clásica Kyougenbuyo Bo-Shibari (atar el palo) la cual verdaderamente te hacía viajar en el tiempo y sentirte como espectador del auténtico teatro japonés como se realizaba en el siglo antepasado o incluso más atrás. La divertida historia acerca del señor feudal que amarra las manos de uno de sus sirvientes y al otro lo ata a un palo para evitar que se beban su sake iba siendo traducido al español por subtítulos que aparecían en la parte superior del escenario, no muy bien sincronizados, pero eso fue lo de menos, cuando la expresividad en los movimientos de los actores eran más que suficientes para seguir con gusto la trama de la historia aun para el espectador que no supiera japonés. Y para aquel que está estudiando japonés como un servidor, resultó muy interesante percibir como en los diálogos se habló un estilo de japonés muy tradicional, sin ningún tipo de anglicismos u otro modismo y las palabras pausadas y detalladamente pronunciadas te hacían ver la sorprendente evolución que este idioma ha tenido a lo largo del tiempo. Otra característica de esta representación que llamó mucho la atención, fueron los movimientos tan bien marcados y sincronizados que el asistente de utilería vestido todo de negro hacía al entrar al escenario para pasar a los actores los distintos objetos que necesitaban durante la representación con la misma reverencia y disciplina con la que un asistente le pasaría su arco a un maestro de kyudou o su espada a un maestro de kendou.









Luego del intermedio, comenzó la segunda parte de la función con el teatro completamente obscurecido e iluminado lentamente en el escenario por las luces de las lámparas de papel sostenidazas por las bailarinas que dieron inicio a la danza llamada Konjyakuy Monogatari (cuentos de tiempos pasados). Tras este número, Irene Akiko Iida volvió a aparecer para deleitarnos con un número musical interpretando una tradicional canción de cuna japonesa.

Dos bailarines vestidos en unos originales kimonos con motivos florales interpretaron después el baile Oboro Zukiyo no SakuraOboro (cerezos de la luna nebulosa) con una bella y delicada coreografía. Con sus rostros detrás de antifaces aparecieron luego tres parejas para interpretar una obra original de la compañía llamada Haruo Odoru(danza de la primavera) que con los movimientos de sus abanicos al ritmo de la música mostraron una gran combinación entre los estilos modernos con las bases tradicionales de estas escuelas de danza aplicándoles una energía y velocidad no muy comunes en este estilo de bailes, sin lugar a dudas este fue uno de mis números favoritos de la noche.

Después vino el número llamado Tomoni Ayumo (caminando hacia el futuro) donde una pareja nos mostró con su clásica interpretación, que sentí un tanto influenciada, por el ballet occidental, la constante que sigue hasta la fecha de los sueños y aspiraciones de las y los jóvenes japoneses.

Una gran demostración de danzas con abanicos vino a continuación con las piezas de cuatro regiones distintas de Japón: Nihon no Kokoro (espíritu del Japón), Nanbu Tawaratsumi Uta, Goiwai y Tsugaru Jyonkara Bushi; mostrando la gran diversidad cultural que hay – y que uno no podría imaginar – en el tan reducido territorio de la isla nipona.

Otro momento divertido llegó cuando se hizo la interpretación escénica de la pieza llamada Yasaburo Bushi, la cual cuenta la historia de las penurias que debe sufrir una nuera con su suegra. Muchas mujeres del público exclamaron su pena por el final de la nuera en este número.

Otro baile tradicional y muy representativo de Japón vino entonces con el Kasa OdoriKasa (danza de la sombrilla) donde los fuertes movimientos que los bailarines interpretaban con estas frágiles sombrillas hacían gala de una combinación de fuerza con agilidad.

A continuación vino el baile típico Rokucho, que al empezar a verlo no pude evitar pensar para mi que se trataba de todo un “Jarabe Tapatío japonés”, incluso con el elemento de la cuerda que hombre y mujer sostenían uno en cada extremo para sincronizar sus pasos. Una danza en verdad muy interesante y que se denotaba meramente popular sobre todo por el acompañamiento de chiflidos dentro de la pieza musical.

El gran final de la noche estuvo a cargo del número llamado Ushibuka Haiya Bushi y Awaodori Kakeai; dos danzas tradicionales de dos regiones distintas del Japón, la primera de la región de Kyushu y la segunda de la prefectura de Tokushima, ambas danzas sincronizadas por la compañía de una forma magistral logrando una coordinación y sincronización entre las dos haciéndolas parecer como una misma al punto de solo ser distinguidas por los trajes típicos de cada grupo de danza; una fantástica manera de presentar el encore de los integrantes de esta compañía que vinieron a nuestro país. El telón se cierra y el público salé siendo despedidos con la presencia en la puerta central de la representante de la compañía, la maestra Hata,Michiyo elegantemente ataviada en un kimono.

En mi opinión resulta increíble que un evento tan profesional y tan bien llevado como éste haya resultado completamente gratuito, realizado por una compañía teatral de tal importancia como es Kikunokai; con representaciones por todo el mundo en países como Estado Unidos, India, Alemania, República Checa, Marruecos, Túnez, Argelia, Taiwán, Singapur y Brasil y con una relevancia internacional como su intervención en la película del director Kurosawa Akira y ganadora del Óscar, “Dreams”. Una acertada inversión por parte de nuestro gobierno capitalino que demuestra un verdadero interés para afianzar las relaciones culturales entre México y Japón y que esperemos de paso a otros eventos tan fantásticos como fue el de esta compañía de baile.


Nace la AMPCH, 墨西哥汉语教师协会



Fabián Robles

El pasado sábado 17 de abril de 2010 se hizo la ceremonia de inauguración de la Asociación Mexicana de Profesores de Chino, AC (墨西哥汉语教师协会), la AMPCH en la ciudad de México. Estuvieron presentes representantes de las instituciones que imparten tal idioma así como personal de la embajada de China en México. A partir de ahora, los profesores de chino están organizados y representados legalmente, esto significa un paso muy importante en la enseñanza de chino en México. Sin duda se está marcando una nueva era para beneficio de todos los estudiantes de este apasionante idioma. ¡Enhorabuena!

Estampa Contemporánea Japonesa en la Biblioteca México.

Jorge Cervantes

Expuestas sobre mamparas blancas y elegantes marcos negros, en la Biblioteca México se presentaron las bellas estampas contemporáneas japonesas. Como parte del festejo por los 400 años de la Relación México-Japón, esta fue una exposición cuyo fin fue dar a conocer la innovadora técnica de grabado Mokurito; que significa literalmente litografía sobre madera; la cual cuenta con apenas 30 años de existencia.




Fantasy City 09-A-III, Kazuko Hosomizu, 2009

















Paper Bird, Setsuko Hozumi, 2009


Esta técnica desarrollada por el profesor de la universidad de Arte de Tama, Ozaku Seishi, simplifica los procesos convencionales de grabado, evitando por ejemplo, el uso de un tórculo –prensa para en su lugar, transferir la imagen presionando con todo el cuerpo y ejerciendo fuerza con los pies. Además, el profesor Ozaku sustituyó la placa de piedra o aluminio por la madera en el proceso de producción, logrando que esta técnica sea económica, sencilla y versátil en el momento de desarrollar efectos plásticos en la estampa.







Fujidori, Motomi Tsunoda, 2009


En palabras de Sawaoka Yasuko, curadora de la obra, el Mokurito es la fusión de la técnica de estampa occidental con la oriental. Esta original fusión introdujo una nueva posibilidad para mezclar la conciencia con lo abstracto, lo múltiple y lo sintético. La exposición estuvo compuesta de 57 magnificas obras creadas por 19 artistas entre los que se encuentra el mismo creador de la técnica, el profesor Ozaku.


La exposición duró 8 semanas, del 26 de Enero al 21 de Marzo, y fue un montaje que estuvo a cargo del Museo Universitario del Chopo, la Embajada de Japón en México y la Biblioteca de México José Vasconselos. Además de la exposición se impartieron una conferencia y un taller acerca de dicha técnica.

Si no tuvo la oportunidad de ir a visitarla a la Biblioteca, aún puede conocerla en el siguiente video:

http://www.youtube.com/watch?v=ECGUUKe3j5Q


Cuando termine el video busque la parte 2 y así sucesivamente. La visita virtual tiene una duración total de 52 minutos.

Message in a Bottle, siete años después. Saludo del director.

Apostar a vivir bajo la igualdad, la tolerancia y el entendimiento mutuo es tan difícil como cuando un náufrago escribe un mensaje y lo mete en una botella para lanzarlo al mar con la esperanza de recibir una respuesta a su soledad.

Hace 7 años pensamos en esas tres ideas para lanzarlas al mar y ver si alguien más las compartía, entonces fue que llamamos a la botella en que metimos nuestro mensaje: ACIA. Quizá a alguien le interesaría lo que hacemos o por lo menos nos preguntarían –¿porqué lo escriben con “c”?...
¿A qué nos referimos con estas tres ideas?. Hablar de orientales es tan fácil y común como verlos y tratarlos como el otro exótico, como el modelo de lo raro. Solamente necesitamos tener imaginación y atribuirles sin la menor responsabilidad cualquier cosa. La apuesta del proyecto ACIA es conocer, sin intermediarios, a los seres humanos que viven en otras latitudes y hacer el esfuerzo por reconocer la riqueza que representa la aceptación de lo que somos y por conocer a los otros para conocernos más profundamente a nosotros mismos.

Aún en la era de la información comprender la carga etnocéntrica de los trabajos académicos es todavía como encontrar una aguja en un pajar. La distinción entre los conceptos cosmoculturales y los monoculturales(1) es cada vez más borrosa para muchos pero cada vez más importante en nuestro contexto.

Me viene a la memoria la anécdota del francés Vicent Guerry quien al indagar sobre los huérfanos en África se encontró con lo siguiente:

Al encontrar a un baoulé acompañado de un niño, le pregunto: “¿Es tu hijo?” Él me contesta: “Sí, es mi hijo?”. Para evitar toda confusión, le pido una precisión: “¿Es tu verdadero hijo? ¿Es el hijo de tu vientre?” Él me responde: “No”. Entonces yo le digo: “Pues, no es tu hijo”. Y él replica: “No es el hijo de mi vientre, pero es mi verdadero hijo”. (2)

Para los franceses y para muchos otros pueblos un hijo biológico y uno adoptivo son algo distinto, y eso lo consideran “natural”, “universal”, pero eso no significa que todas las sociedades del mundo, como los africanos en este caso, vean de la misma forma las cosas. A veces, lo que parece universal, no lo es tanto y de ahí la cautela de ACIA en el encuentro con el otro, no vasta con verlo directamente.

La observación directa, el “verlo con los ojos propios”, del método científico de las ciencias exactas tendría que ser revisado al tratarse del estudio de sociedades y culturas. No se trata de solo ver, sino de hacer concientes nuestros cánones de identidad y los de otros para poder lograr un acercamiento más real. Es decir, tomarse una foto en Kioto vestido con kimono no significa conocer Japón.

Sorprendentemente en estos 7 años han llegado muchos náufragos que tienen ideales similares y que nos han dicho: sí, entender a los otros tal cual son es lo que nos hace más ricos en lo que somos nosotros mismos. Vivir con igualdad, tolerancia y entendimiento mutuo es un camino difícil en el se puede tropezar con facilidad.
A pesar del mundo tan caótico en el que vive el siglo XXI, hay esperanza en estos tres ideales, quién le diría a Sting que su canción describiría la historia de ACIA. ¡Felicidades a toda la comunidad ACIA!

En este número conmemorativo del séptimo aniversario presentamos un breve artículo sobre Orientalismo, una rama académica abanderada por Edwad Said, revisamos el origen de la palabra Asia. Por otro lado traemos a la memoria el suceso accidental que dio inicio a las relaciones entre la Relación Nueva España–Japón. Tenemos una breve nota sobre la migración china en México y otra sobre pragmática lingüística del japonés. Esperamos lo disfruten.


1 Extraído del texto: “El etnocentrismo en el estudio de culturas diferentes” de Dominique Perrot y Roy Preiswerk Del libro Etnocentrismo e Historia, América Indígena, África y Asia en la visión distorsionada de la cultura occidental, Ed. Nueva Imagen (traducción al español), México 1979. Págs. 87-88.
2 Vicent Guerry, La vie quotidienne dans un village baoulé, Abidjan, INADES, 1970, pág. 9. (Citado en Etnocentrismo e Historia., pág. 88.)