jueves, 26 de noviembre de 2009

Ahora en Tlalnepantla también se habla chino

Guillermo Espinosa Mendoza

Para muchos habitantes del municipio de Tlalnepantla, el pasado martes 15 de septiembre
tuvo un significado especial y es que ese día se cumplió un año de la firma del Acuerdo de
Hermandad establecido entre la ciudad china de Ma’anshan y el municipio de Tlalnepantla.

El 15 de septiembre del 2008 en Tlalnepantla de Baz, Edo. de México, el Presidente Municipal, Marco Antonio Rodríguez, y la Vicealcaldesa de Ma’anshan, Wang Xiaoyan,
se reunieron en el Salón del Pueblo para firmar el Acuerdo de Hermanamiento, el cual representa el comienzo de una nueva etapa en las relaciones entre ambas ciudades. Con motivo de la firma de este acuerdo, ese mismo día se inauguró en Tlalnepantla el Jardín Ma’anshan, un parque ubicado en el Rosario 1er sector CROC; en este lugar se colocó una placa alusiva al convenio. Cabe señalar que el municipio de Tlalnepantla ya había firmado
anteriormente un Acuerdo de Hermandad con la ciudad norteamericana de Wichita, Kansas; por su parte, la ciudad de Ma’anshan también ha firmado ya un Hermanamiento con otras 7 ciudades, entre las que se encuentra la ciudad de Monterrey,
Nuevo León.

Ma’anshan (马鞍山) nombre que significa “Montaña de la silla de montar” es una ciudad ubicada en la provincia oriental de Anhui, a orillas del río Yangtze. Está considerada como una de las ciudades con mayor crecimiento económico de China debido, entre otras razones, a su cercanía con Shanghai, motor de la economía china. Ma’anshan se comunica con el municipio de Shanghai através de un gran puerto fluvial y una autopista que permite desplazarse entre ambas ciudades en menos de 3 horas. Asimismo se le ha reconocido como una de las “10 ciudades verdes de China” debido al éxito de las políticas medioambientales puestas en marcha por el gobierno local.

Las muestras del incremento en el dinamismo de las relaciones Tlalnepantla-Ma’anshan no se hicieron esperar y el miércoles 17 de septiembre de 2008 se inauguró la 2ª Expo México-China en el Centro de Convenciones de Tlalnepantla; al día siguiente se llevó a cabo un desayuno con las delegaciones de Ma’anshan y Wichita en el Instituto Tecnológico de Tlalnepantla (ITTLA). Vale la pena mencionar que con motivo del convenio el ITTLA comenzaron a impartir cursos de chino mandarin en su centro de idiomas, dado que se espera que la institución sea punto central del intercambio académico entre ambas ciudades. Meses después, el 30 de marzo del 2009 una delegación compuesta por 16 funcionarios y artistas provenientes de Ma’anshan, visitó el ITTLA, en donde fueron recibidos por el director del Instituto, el Ing. Oscar Castellanos y por el C.P. Héctor Ángel Aguilera, Director de promoción económica de Tlalnepantla; en respuesta Deng Haochuan, Subdirector general de comunicación y difusión de Ma’anshan agradeció a nombre del grupo la calurosa bienvenida. Sin embargo, a un año de la firma del Acuerdo de Hermandad entre Ma’anshan y Tlalnepantla, aún no es posible vislumbrar los efectos que dicho convenio tendrá a largo plazo; si bien a raíz de la firma de este acuerdo el municipio de Tlalnepantla cuenta ya con oficinas de representación en la ciudad de Beijing, el cambio de gobierno en el municipio mexiquense hace que el panorama
luzca un tanto incierto.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Los samuráis de México



Una historia en viñetas

Juan Antonio Yáñez

Dicen los antropólogos que los mitos son “historias que anteceden a la historia”; narra­ciones que cuentan los orígenes del mundo en el que viven aquellos a quienes están dirigidas. Los mitos dotan a los miembros de un grupo de una identidad colectiva. Fue pen­sando en esto que al leer la versión en español de Los samuráis de México (サムライたちのメキシコ), me quedó clara la importan­cia que muchos le dan a mantener un consenso sobre el pasado.

Los samuráis de México es una historieta o manga que condensa la investigación de Ueno Hisashi, ex embajador de Japón en México. Ueno estudió la historia de la primera migración japonesa a México. Su trabajo entusiasmó a muchas personas que pronto se involucraron en el proyecto de adaptación al manga que vio la luz en Japón en 2008. En éste, uno puede encontrar eventos clave en la migración como los errores de planeación y el legado de personajes que hoy son figuras míticas en varias ciudades de Chiapas. Aunque sus nombres no dirán mucho a los lectores, se darán cuenta que los 36 integrantes de este experimento migratorio sembraron una semilla, fueron los portadores de un arquetipo japonés que los autores resaltan en todo momento. Aunque tal arquetipo ya se ha puesto en tela de juicio, no se puede criticar su función en este guión encaminado a contar una histo­ria conmovedora.

Finalmente, pasando por alto uno que otro estereotipo del “mexi­cano” y el uso en la traducción de un sociolecto que no concuerda con el contexto de la historia, es cierto que Los samuráis de México atrapa y conserva un mito fundacional que da sentido al presente de la comu­nidad japonesa en México. La versión en español puede adquirirse en la Asociación México Japonesa entre otros sitios.
No se lo pierdan.

Fonología china


Fabián Robles

En los últimos años cada vez más ojos y más oídos voltean al tan mitificado mandarín. Al acercarse por vez primera, muchos piensan que lo difícil del chino es su escritura, pero al encontrarse con sus sonidos se topan con una dificultad que no tenían prevista.
Preguntan, –cuál es la letra “a”–, pensando en que el chino se trata de un mundo paralelo al nuestro. Pero, son dos idiomas en uno. Hay quienes pien­san: –si uno escribe español, entonces habla español–. Pero no por escribir chino se habla chino.

Muchas culturas antiguas dicen que el sonido no se puede atrapar ni conservar, ya que cuando termina desaparece, no lo escuchamos más. Sin embargo nos las hemos ingeniado para guardarlo, para que no se nos vaya cuando termine, por eso las palabras habladas son mágicas para muchos pueblos. Hoy tenemos letras y grabaciones para volver a producirlo pero todavía no podemos hacer que las palabras queden quietas.
En el caso del chino, con un sistema transliterativo (que no trans­criptivo) como el pinyin, los mexicanos enfrentamos graves confusio­nes. Que si no hay /b/ entonces porque la “b” se pronuncia /p/, etc.
Hace falta que alguien nos explique en español cómo funciona el chino, qué cosas coinciden con nuestra lengua y cuáles son totalmente nuevas y distintas.

La fonética (语音yuyin) se ocupa de describir los sonidos del habla humana a partir de la descripción de su producción, toma como base los órganos que participan en la producción del sonido, la forma en que el aire circula o se interrumpe y los elementos físicos relacionados al habla humana y así los clasifica. Por otro lado, los usos y estructuras sonoros en cada idioma y cultura son campo de la fonología (音韵学yunyunxue). La fonología es una rama de la lingüística y depende de la fonética.
Analizar los sonidos del chino es un tema complejo. Por ello, quere­mos presentarles el nuevo libro de Maximiano Cortés: Fonología china.

Cortés clasifica el sistema de pronunciación chino. No es un ma­nual con ejercicios, es una descripción de los aspectos esenciales de la fonología china, y una breve comparación con el español. A través de elementos de la técnica fonética y fonológica hace un recorrido por el chino mandarín y por su tradición lingüística complementada con la fonética occidental. Hacía falta un trabajo como este en español.
Este libro es para hacer “el camino un poco más llano e ilumi­nado a aquellos lingüistas que empiezan a descubrir el chino, como a aquellos otros lectores que ya han emprendido el aprendizaje de la lengua más hablada del mundo” y es una lectura muy recomendada, claro es de Herder.


Links:

Gamarjobat




Mai Kawabata


Gamarjobat es un talentoso dúo de mimos japoneses, conformado por Ketch! de mohicano rojo y HIRO-PON de mohicano amarillo. Únicos desde su forma de expresión hasta en la forma en la que se visten: influenciados por la música punk y el rock ´n roll. Comenzaron su carrera como mimos de manera individual, hasta que en un festival de pantomima en Japón tuvieron la oportunidad de conocerse. Realizan su espectáculo como gamarjobat desde hace diez años, y este mes celebran su aniversario con una función especial en Japón. Se caracterizan por tener un sentido del humor elegante, y por llevar un espectáculo que rompe fronteras de culturas y lenguajes, pues son ¡mimos! Cabe destacar que son considerados como dos de los “japoneses más respetados del mundo” por la revista Newsweek Japan.
La palabra gamarjobat significa “hola” en georgiano, decidieron ponerse así, pues en un festival celebrado en Alemania, conocieron un grupo de niños performers de Georgia. Ellos trataron de comunicarse con los niños, pero ni Ketch! ni HIRO-PON hablan georgiano, y los niños no hablaban inglés. Así que después de muchos momentos de esfuerzo lograron entender que gamarjobat significa “hola”, desde ese momento comenzaron a utilizar esta palabra para todo; para TODO. Cuando la comida era muy buena, cuando querían saludarse en la mañana, cuando querían despedirse después de sus presentaciones, para todo emplearon la palabra gamarjobat con los niños georgianos, y aunque suene absurdo, lograron establecer un vínculo impresionante. Después de esta experiencia, tanto Ketch! como HIRO-PON se dieron cuenta de que para comunicarse no necesitaban muchas palabras, pues ellos creen que lo más importante es lo que se trasmite a la esencia del ser humano. Además les gustó mucho el sonido mismo de la palabra gamarjobat .
Gamarjobat le está dando un giro a lo que conocemos como pantomima. La pantomima, no es hacer ademanes. La pantomima le habla a la esencia del ser humano, es trasmitir lo que nosotros sentimos al espectador. Además, lo que deseamos es cambiar los prejuicios que existen hacia ésta. Cuando se habla de pantomima, la gente se imagina a una persona con la cara pintada de blanco y vestido con una media que cubre todo su cuerpo, con gestos tristes o melancólicos. Nosotros creemos que eso es sólo una pequeña parte de ella, así que queremos mostrar lo que realmente es la pantomima comentó HIRO-PON.
Estuvieron en México por primera vez presentando su show llamado “ロッケンロールペンギン (Pingüino Rock n Roll)”, show con el que han viajado por todo el mundo y se han ganado el aplauso y el corazón de miles de personas. México es el vigésimo sexto país en el que se presentaron y parece ser que se han llevado una muy buena impresión del público mexicano. Muy alegres, cálidos. Y sobre todo tienen una gran capacidad de entender la comedia, eso quiere decir que tienen muy buena imaginación. Ya hemos estado en países de habla hispana, así que ya teníamos una idea de cómo iba a ser el público, pero nada es seguro hasta que realmente se realiza el espectáculo. Es un muy buen público, ¡nos encantaría regresar! Pero ahora con un show distinto al que trajimos esta vez. Nosotros tenemos un espectáculo en el que solos interpretamos a varios personajes creando una historia completa. Es la otra parte de Gamarjobat que nos gustaría conocieran dijo Ketch. El show que trajeron esta vez a nuestro país fue netamente de entretenimiento, ellos le llaman “Silent Comedy (comedia silenciosa)”, aunque nada silenciosa por todas las risas que se escuchan durante el show. Además, utilizando el bajo y la guitarra ambientaron con la tan famosa canción “Tequila”. Ellos involucraron cien por ciento al público presente, siendo algo totalmente novedoso para el público mexicano. Son un dúo tan espontáneo que cualquier detalle es el objeto ideal para hacer divertir al público, a los entrevistadores, a los conductores, a los medios, a los camarógrafos, y hasta a ellos mismos. Curiosamente este año se celebran los cuatrocientos años de amistad entre México y Japón, así que este año fue especial tanto para la comunidad japonesa en México y la comunidad mexicana en Japón, como para Gamarjobat.

Enlaces:

http://www.youtube.com/watch?v=uX58vRgC3Zw
http://www.gamarjobat.com/
http://gamarjobat.cocolog-nifty.com/blog/

La migración coreana a México

Elizabeth Salomón Cabrera

Una breve reseña histórica.

Hoy día es común escuchar hablar de la comunidad coreana residente en México. Este complejo grupo de personas comenzó a formarse hace poco más de 100 años, sin embargo, lo que actualmente conocemos como “comunidad coreana” es de formación y consolidación relativamente recientes.
A partir de mediados del siglo 19, los coreanos comenzaron a emigrar a otros países por diversas razones, haciéndolo en ocasiones en forma de oleada. Una de esas oleadas, compuesta de 1033 personas procedentes de zonas urbanas como Seúl, Incheon y Su-won, llegó a México en 1905 gracias a la política migratoria de Porfirio Díaz que favoreció la llegada de mano de obra asiática y europea a nuestro país. Esos 802 hombres y 231 mujeres y niños desembarcaron en el puerto de Salina Cruz, Oaxaca para ir a trabajar en los campos de henequén en Yucatán.
A pesar de la magnitud de esta primera oleada migratoria, la llegada de coreanos a México se detuvo por cerca de 70 años. De hecho, aún fueron muy pocos los coreanos que llegaron a México durante los años siguientes al establecimiento formal de relaciones diplomáticas entre Corea y México.
La migración coreana contemporánea a México (es decir, la reactivación de este fenómeno) inició hace poco más de cuarenta años. Sin embargo, para 1989 sólo 64 familias y unas 15 personas solteras procedentes de aquel país se habían asentado definitivamente en la Ciudad de México, así como una cantidad similar en Guadalajara. La mayoría de ellos llegó para estudiar en la UNAM y la Universidad Iberoamericana, otros eran profesores de algún arte marcial o ejecutivos enviados por empresas coreanas para fines comerciales. Sólo unos pocos llegaron con propósito directamente migratorio.
La comunidad coreana comenzó a tomar su forma actual hace apenas unos 17 ó 18 años, durante la década de los 90’s, cuando comenzó una nueva e intensiva migración de coreanos, tanto desde su país como desde otros, principalmente latinoamericanos. Por ejemplo, muchos coreanos llegaron a México desde Argentina, tras la más reciente recesión económica de aquel país.
A la llegada de un mayor número de coreanos, se establecieron iglesias, comercios, escuelas y otros servicios, como restaurantes, dirigidos principalmente a los migrantes, formándose así nuevas comunidades, como la que observamos en la Ciudad de México.
La mayoría de los recién llegados, ya desde entonces, se dedicaban al comercio, tanto al internacional entre Corea y México como al local. Muchos de ellos establecieron rápidamente su propio negocio. En contraste, algunos de los que llegaron siendo jóvenes o quienes vinieron de países sudamericanos, consiguieron empleos en corporaciones coreanas donde se necesitara personal bilingüe en español y coreano.
Aunque la adaptación social de los coreanos en México no ha alcanzado el mismo nivel que en otros países, se estima que en unos pocos años, gracias a sus valores tradicionales, se logrará esta meta.

Para conocer más sobre el tema:
http://www.inegi.org.mx/

http://es.wikipedia.org/wiki/inmigracion_coreana_en_mexico

La infaltable entrada de Wikipedia sobre el tema. Muy breve pero con suficientes datos.

http://karamade.blogspot.com/2006/11/coreanos-en-yucatn-mxico.html

Con útiles datos sobre la historia de las leyes de inmigración mexicanas y ligas de interés acerca de la inmigración coreana.
Hyong-ju Kim, La Experiencia Migratoria de la Nueva Comunidad Coreana en México. En:

ceaa.colmex.mx/estudioscoreanos/images/kim.pdf

Muy recomendable para profundizar en el caso particular de la adaptación social de los migrantes.

jueves, 29 de octubre de 2009

Un poco de letras...

Fabián Robles
RECUPERADO DEL BOLETÍN 2, MAYO-JUNIO DE 2006

En 1962 Marshall McLuhan (1911-1980) publicó su obra La Galaxia Gutenberg, génesis del “homo typographicus”(1), en la cual plantea el impacto que tuvo en la sociedad europea la aparición de la escritura alfabética y más tarde la tipográfica, con la aparición en el siglo XV de la máquina de tipos móviles del impresor de Maguncia, arrinconándonos a la exacerbación del sentido de la vista sobre el tacto y el oído.

En sus eruditos textos, McLuhan, el creador de la idea la “aldea global”, plantea una regresión parcial a la cultura que él llama audiotáctil a través de los medios audiovisuales de la era de la electrónica.

Además de McLuhan se han elaborado diversos análisis sobre los cambios en las estructuras mentales y sociales a partir de la llegada de la escritura. La concepción de la escritura como una tecnología que ha tenido gran impacto en la forma de vida de las sociedades se ha diversificado también a través de trabajos de otros autores como Ong(2).

Además del secular proceso de transformación del pensamiento desde la tradición oral hasta la escritura, McLuhan indaga sobre los factores que hacen diferente a la escritura alfabética (latina), estrictamente fonética y de letras individuales que además es común a los idiomas europeos. Sin embargo, se niega a aceptar que el impacto de la escritura alfabética y de la imprenta europea sea el mismo en cualquier cultura.

Al referirse a China se apoya en Kennet Scott para decir que la imprenta inventada hacia el siglo “VII u VIII” no tuvo el mismo impacto que en Europa por carecer del acicate de una revolución industrial y afirma que
“entre los chinos, el propósito de la imprenta no fue la creación de productos uniformes y repetidos para un mercado y un sistema de precios. La imprenta fue una variante de sus ruedas para rezar, un medio visual para multiplicar sus ensalmos mágicos, al modo de la publicidad en nuestros tiempos.” (p.59)

Ante este eurocentrismo cuasi peyorativo, podemos decir que la escritura china es visual y fonética, es un metalenguaje gráfico que no necesita necesariamente ser pronunciado y por ello permite que tantas letras sean un camino más práctico para la comunicación entre poblaciones numerosas, en territorios vastos y dialectos e idiomas que hablados son muy diversos pero que tienen un punto que les sirve a la vez de comunión y de ancla: la escritura. Por lo tanto es lógico que la imprenta china esté más cerca de las técnicas de grabado de dibujos que de los tipos móviles y repetibles.

En contraste con los ideogramas, la escritura alfabética tipográfica y la teoría de la legibilidad, están pensadas para no distraer a quien lee con la forma de las letras, haciéndolas sencillas y repetibles, por ello a pesar de ser visual, la lectura alfabética atrofia la percepción de la forma, es decir, cuanto menos nos distraigamos en observar cómo está dibujada cada letra, más nos concentraremos en el contenido, y así arrinconaremos a la psique en la simple reproducción lineal del sonido que podrían haber tenido las palabras contenidas en las letras. (Lo cual no necesariamente contradice a McLuhan).

McLuhan continúa así: “el ideograma no determina la separación y especialización de nuestros sentidos, la escisión de la vista y el sonido, ni la significación que son la clave del alfabeto fonético”. (p.59)

Si McLuhan nos hubiera acompañado un poco más en este mundo habría visto los sistemas de cómputo basados en iconos, es decir, en comunicación suprafonética al estilo de los caracteres chinos. La ventaja de la escritura ideográfica sobre la fonética es que no se desdeña a la comunicación visual y se depende menos del habla, se trata de un metalenguaje
visual.

La escritura china fue adoptada por los idiomas japonés, coreano y vietnamita. En nuestros días, en el caso de los dos primeros, más de 70 por ciento de su léxico tiene raíz en el chino, aunque sus gramáticas sean muy lejanas.

En el caso de la escritura coreana, el hangul, fue diseñado (entre 1444 y 1446) para trascender los miles de caracteres chinos (hanja) y hacer posible la representación gráfica muy sencilla de una fonética tan complicada como la del coreano. La especial característica del hangul es que se trata de un sistema de letras uniformes y repetitivas. Según Labarre (3) (p.63), ni la imprenta china, ni la imprenta coreana de tipos móviles y mecánicos del siglo XIII son mencionadas en ningún texto occidental y por lo tanto sería muy osado aseverar que Gutenberg se inspirara en ellas. Pero lo que sí se puede ver claramente es que la viabilidad de los tipos móviles en Asia, fue posible gracias al hangul.

Sin embargo, no por el simple hecho de ser una escritura fonética y de tipos móviles, el hangul ha tenido el mismo impacto que el alfabeto latino ya que está diseñado para coexistir con las letras chinas, por lo cual los caracteres se agrupan por palabras o sílabas, lo que les resta la individualidad del abecedario, aún hoy en que la escritura china es ya muy poco común en Corea. Los elementos para determinar el impacto de la escritura en las culturas humanas son muchos y complejos, pero es evidente que la escritura latina no es la más impactante y no necesariaomente es la más universal.§

Referencias:

1 McLuhan, Marshall. La Galaxia Gutenberg, génesis del “homo typographicus”. Aguilar, Madrid, España, 1962.
2 Ong, Walter. Oralidad y Escrtura, tecnologías de la palabra. México, FCE, 1982.
3 Labarre, Albert. Historia del libro. México, Siglo XXI, 2002.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Mono en concierto: un lunes de post-rock japonés en la Ciudad de México.



Juan Antonio Yáñez

Siendo alguien que creció escuchando rock, la primera vez que me encontré con el concepto post-rock mi postura fue bastante renuente. El hecho de crear con instrumentos típicos de este género, sonidos tan distintos a los que estaba acostumbrado, me hacía fruncir el seño. Además, para mí una parte importantísima del rock era la interpretación del vocalista que le daba personalidad a cada canción; así que la idea de nunca incluir voz en música que parece rock pero no lo es, me parecía algo sin sentido.

Sin embargo, en la medida que lo he escuchado en vivo mi opinión ha cambiado, y ahora estoy convencido de su potencial para atraparme y llevarme a dar un paseo. Esto lo corroboré la noche del 19 de octubre, cuando el cuarteto japonés Mono se presentó por primera vez en México. El Poliforum Cultural Siqueiros no pudo ser un mejor escenario para un primer contacto, casi íntimo, entre los oriundos de Tokio y sus seguidores mexicanos, quienes sin importar la jornada de trabajo y la espera, disfrutaron las casi dos horas de música introspectiva, hipnótica y siempre trágica.

En lo que fue la presentación de su último disco Hymn to the Immortal Wind (2009), Mono demostró su madurez como una de las bandas representativas de un género que no arrastra multitudes. Y es que su música surge de un terreno distinto a la enorme industria japonesa del pop chatarra que ha creado tanta demanda en nuestro país. Aquella fue una noche fría de lunes donde no hubo lugar para coreografías ni sonrisas pueriles. Apenas un par de tibias miradas a un público receptivo a una música que es todo menos “linda” (kawaii). En el diálogo entre Tamaki (bajista) y sus dos guitarristas, Mono entretejió una atmósfera de emociones desnudas, de imágenes oníricas que no todo el mundo sería capaz de mirar de frente y aceptar como suyas.


Tal vez haya quien tenga otra lectura de lo sucedido al interior del Poliforum. Pero finalmente este es a mi juicio, el valor fundamental de lo que Mono ofreció aquella noche: una propuesta adulta, música bella porque es horriblemente humana y libre de todo deber ser.